sábado, 20 de octubre de 2012

Mitsubishi Starion Turbo

De otra galaxia.





   Hay coches que secuestran miradas al pasar, grandes deportivos con arriesgados y atractivos diseños, vehículos que levantan pasiones causando flechazos con la mera causa de ser objetivos de un deseo, un sentimiento. Muchos de los que leen estas líneas, y por supuesto yo, que las escribo, sentimos cada día esa sensación, ese amor incondicional y tan poco correcto a ojos políticamente adecuados. Con marcada subjetividad, y sin ánimo de ser pretencioso, creo que la mejor época en cuanto a oferta automovilística deportiva la encontramos en la década de la movida madrileña, del pop de calidad, de los primeros destellos de desarrollo electrónico contemporáneo; los años 80. Y como no iba a ser menos, el coche que tratamos hoy, poseía gran parte de las bendiciones concernientes a tal etapa; tracción trasera, cambio manual en condiciones, faros escamoteables, diseño rompedor, turbo con personalidad y por supuesto
carácter, mucho carácter.


Presentado en el salón de Ginebra de 1982, y más tarde en nuestro país en el aeropuerto Los Rodeos en Tenerife, el Starion captó la atención de los aficionados a los coches deportivos, dejando una huella que aún marca el corazón.




Comencemos con su diseño, calificable de cuanto menos espectacular. Las angulosas aunque elegantes líneas no dejan a nadie indiferente, transmitiendo una marcada deportividad. Un bajo y largo morro con faros escamoteables dan forma a un precioso y carismático frontal, que queda complementado por una elegante carrocería estilo fastback. El pequeño alerón pone la guinda al pastel, culminando con un ejercicio estilístico digno de los mejores diseñadores de la época. Su amplia superficie acristalada le otorga un aire contemporáneo, y el curvilíneo corte de las puertas forma parte de una inolvidable seña de identidad.



Las llantas de aleación son un detalle a la altura del conjunto, cambiando de diseño según el tipo de carrocería. Si el Starion convencional lograba un destacado estilo, con la carrocería "wide body" logra una presencia sin igual, ya que su marcada musculatura viene dada por el ensanche de moda en los 80, comúnmente denominado "box arched". Todo esto da forma a uno de los deportivos más bonitos que han salido de la fábrica de la marca de los tres diamantes.




El interior es para darle de comer aparte. Sublime calidad interior, aunque en este caso los años pesan, y las angulosas formas que brillan en el exterior, evidencian los síntomas de que cuando muchos iban; él ya venía. No obstante es un agradable lugar en el que estar. Es como la casa de un abuelo, un lugar que estéticamente no gusta, pero que es muy acogedor.



El Starion es considerado un pionero en la inclusión de la sobrealimentación en los deportivos japoneses, y el primero en combinarla con la inyección electrónica, la cual era desarrollada por Mitsubishi y se denominaba ECI Multi. La inclusión de este sistema al bloque 4G63 reveló el potencial del motor, ya que alcanzaba cifras envidiables para la época; 170 cv a 5500 rpm y 245 Nm a 3500 rpm, para posteriormente, con la inclusión del intercooler, llegar a los 180 a 6000 rpm. El par motor incrementó notablemente hasta los 290 Nm, cifra respetable incluso hoy día.

Toda esta potencia se transmitía a las ruedas traseras a través de una caja de cambios de 5 velocidades y la tracción estaba asegurada gracias a la inclusión de un diferencial de deslizamiento limitado, el cual era necesario, ya que años después -con la inclusión del nuevo motor de 2.6 litros  y tres válvulas por cilindro- el Starion rozaría los 200 caballos.



El tacto de la caja de cambios es típicamente Mitsubishi. Destaca la suavidad con la que se ejecuta cada cambio de marchas, haciendo una delicia el conducir a ritmos elevados. No obstante emana cierta imprecisión en los recorridos diagonales, es decir, de segunda a tercera y de cuarta a quinta. Si a esto sumamos una ya en la época desfasada dirección asistida con circulación de bolas, nos queda un vehículo que si bien posee un innegable espíritu deportivo, no es el más apto para conducir al límite.

Sin embargo, las bien escalonadas relaciones aprovechan el rendimiento del singular motor de una manera fructífera; consiguiendo una aceleración destacable, y dejan margen a un consumo relativamente ajustado con una notable velocidad máxima.



No obstante, aunque la relación entre el motor y la caja fuera prácticamente fraternal, la principal baza era su formidable chasis, que daba un carácter neutral al Starion, consiguiendo que la zaga redondee las curvas de manera muy progresiva si provocamos un leve balanceo antes de entrar. Este noble comportamiento viene dado por un excelente reparto de pesos (52% delante, 48% detrás), y una adecuada puesta a punto de la suspensión.



El Starion cosechó múltiples éxitos en carreras de resistencia,llevándose varias carreras del campeonato SSCA estadounidense y llegando a obtener el segundo y tercer puesto del campeonato japonés de turismos en los años 1986 y 1987. En rallies su éxito no fue tan expectacular, pero entre sus logros destacan el un primer puesto en la categoría experimental del Paris-Dakar en 1983, y aisladas victorias en diversos lugares del planeta.





Ficha técnica:

Cilindrada (diámetro por carrera):  1997cc (85x88mm) 4G63, 2555cc (91,1x98mm) 4G54

Transmisión: KM132 5 velocidades, Tracción trasera acoplada a un diferencial autoblocante.

Alimentación: ECI Multi, Turbo Intercooler.

Potencia máxima:  170cv a 5500 rpm 180 cv a 6000 rpm con intercooler (4G63), 200cv a 5500 rpm (4G54).

Velocidad máxima: 215 km/h

Aceleración 0 a 100: 8,3 segundos (4G63) 7,8 segundos (4G54)

Dimensiones y pesos:

Largo: 4425 mm.

Batalla: 2435 mm.

Ancho: 1705 mm (narrow body), 1745mm (wide body).

Alto: 1315mm.

Peso: desde 1230kg (Turbo), hasta 1340kg (EX-II Widebody).

4 comentarios:

  1. Los años 80 fueron capaces de lo mejor y de lo peor. Se podría decir que imperaba un cierto mal gusto kitsch, pero también se arriesgaban mucho más que ahora en cuestiones de diseño. Por eso muchos de los modelos que parieron los fabricantes de coches en aquella época darán en un futuro cada vez más cercano para llenar muchos museos.

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    1. Ese es el precio dar a los coches una personalidad remarcada. Es cierto que en los ochenta también vimos cosas horribles, pero como suelo decir, una cosa buena justifica cien malas. Un saludo Ricardo.

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  2. Siempre me encantó la línea de este coche. Me quedo un poco frío después de leer que su comportamiento no es tan bueno al límite, pero bueno, ningún coche es perfecto, así que sigo interesado en por lo menos darme una vuelta en una buena unidad.

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    1. Jorge, en España es extremadamente complicado dar con una unidad exceptuando que vengas a Canarias, e incluso aquí desgraciadamente es raro ver alguno por la calle en excelente condición. No obstante residiendo en Estados Unidos, tienes la posibilidad de dar con un Dodge Conquest, que es el mismo coche pero con arreglos en el tema de emisiones, por lo que tienen una potencia inferior. Si no me equivoco, los Conquest tienen el 2.6 de 176 BHP. Un saludo.

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